martes, 29 de junio de 2010

El show debe continuar.

Desde ayer estoy muy triste, sí ya sé que hablar en primera persona no es profesional ni objetivo, pero hoy hablo como una ciudana preocupada por la situación del país, harta de la impunidad, de la corrupción y de la incertidumbre en que están hundidos mis compatriotas.
Como ya habrán adivinado, el tema de hoy no es más que el ya revolcado y sobreopinado asesinato del candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas, Rodolfo Torre, pero aunque los medios hablen de esto una y otra vez, repito que hoy soy una ciudadana más.
La primera pregunta que surge de tal desgracia es ¿quién será el chivo expiatorio en este caso? porque como es costumbre de la procuración de justicia, va a ser necesario presentar a un culpable al que los autores intelectuales ya prometieron privilegios en el reclusorio a cambio de su silencio, porque suena inverosímil que en medio de los conflictos de la contienda electoral del domingo, la muerte de un candidato sea un hecho aislado. Lo grave del cso es que sobran puntos a dónde señalar para hallar al culpable, pudo ser la oposición en su afán de ganar el mando del estado; el propio PRI como estrategia de popularidad, porque aunque suene epeculativo y arriesgado, la muerte de Colosio en 1994 no fue precisamente accidental, y la historia podría estarse repitiendo.
Una tercera opción y que es a la que seguramente se estará apuntando, es la posible relación con el crimen organizado del hoy occiso, y no sería novedad que en el país donde el narcotráfico tiene más poder que el Estado en sí, le "colgaran otro milagrito" al narco, total, si ayer mismo se encontraron más de 80 muertos víctimas de la violencia creada a partir de la "guerra" del Gobierno Federal, qué más da uno más.
Se podría poner incluso en el banquillo de los acusados al gobernador actual, quizá porque la candidatura de Torre, no correspondió a su voluntad y decidió permanecer a la cabeza manejando al que quedara si el PRI llegara a ganar en el estado.
Lo único cierto es que las elecciones no se van a detener y la población puede votar por un fantasma. Lo único que hay que esperar es si la votación se va a volcar hacia el Revolucionario Institucional como muestra de solidaridad y respeto o se va a ir hacia las otras opciones por la posible desconfianza en el nuevo candidato.
Sólo hay que esperar a que se descarten a los posibles culpables y que este crimen no quede en el olvido o se le dé una respuesta atrasada e increíble como en otros casos, ojalá y no escondan la verdad debajo de la cama.
P.D. Mi más sentido pésame a la familia y repito que lo que escribo es con el mayor respeto que me merece un difunto, pero también enferma de impunidad y harta de la corrupción y el crimen organizado.

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