viernes, 27 de diciembre de 2013

AMOR EN TIEMPOS DE REDES SOCIALES.

¿Qué es el amor sino una lucha de titanes? Ego versus ego. Amor en tiempos de redes sociales, un "visto a las..." para demostrar poder,una distorsión del psicoanálisis, esa eterna búsqueda de la madre o del padre. Seguir patrones, buscar retorcidamente "eso que nos hace falta". Amar, ignorar, humillar, considerar, un histórico vaivén entre la ternura y el dolor. Obsesión mundana por la carne. Imaginación del espíritu que complementa lo físico,para no sentirse tan mal de desear, para pensar que se ama. Estirar, aflojar, ser un estratega, hacer todo para proteger el corazón de los enredos. Confusión mental, darle vueltas al asunto una y otra vez, pensar en los mismo 24/7, suponer sin preguntar. Conectado, desconectado, en línea y escribiendo como armas letales. Atención dispersa, mala comunicación. Ansiedad, obsesión, dolor, decepción y después esperanza. Buscar parecidos, preguntar porqué y descubrirlo...miedo, pánico y llanto. Recordar, recordar y volver a sentir, vibrar al traer a la mente olores, sabores, sonidos de aquello que traspasó la pantalla. Saberse vulnerable por priorizar mal. Ser el nada de quien es el todo, atesorar los detalles involuntarios que son solo amabilidad. Ver señales inexistentes, adueñarse de las indirectas, clicar para convivir y hacerse presente. Saber que es virtual pero se siente real. Rogar, tratar, estar ahí para no perder la costumbre a costa de la dignidad, la lógica y el sentido común. Recorrer conversaciones una y otra vez para hallar nada, suspirar de nuevo o mandar todo al infierno. Luchar contra el orgullo y la desesperación, lanzar el manual de las buenas costumbres y ser una perra. Insistir, fastidiar, continuar sin miedo. Querer, desear, luchar, amar sin sentido, de corazón, sin razonar, con el alma, con el cuerpo. Prometer no más y caer de nuevo en el espiral de locura. Taladrarse la cabeza con preguntas sin respuesta. Oír y leer lo que conviene, revisar las fallas, enmendarlas y fallar de nuevo. Complicarse y escribir para deshacer la maraña. Desahogarse acá, allá. Sentirlo más que nunca, apostarlo todo, conseguir, ganar, triunfar. Ser uno con final feliz.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Yo, India.

Que padecemos el Síndrome del Conquistado, eso no cabe duda, nos sentimos menos, nos vemos de reojo y con recelo como mexicanos que somos todos, sin importar la clase social ni el idioma. Como respuesta a este sentirnos poco comparados con otros países, nos violentamos de maneras insospechadas.

Violencia, una palabra que en el imaginario social nos remite golpes pero que va más allá de eso, son actitudes de humillación, discriminación, de hacer menos a quien se nos atraviese, tenemos esa horrenda maña de usar palabras hirientes hasta como saludo: gorda, indio, negro, bizca, flaco y un largo etcétera para encasillar las diferencias. Todas lastiman, todas flagelan, pero hay una que molesta más que todas, INDIO.

Indio es una palabra que he oído hasta el hartazgo, que he dicho para ofender y hoy me arrepiento de eso. Pero tristemente consideramos que ser indio o indígena es malo  y lo usamos como la mayor ofensa posible, cuando, a menos que seamos naturalizados mexicanos, todos llevamos sangre indígena corriendo por nuestras venas. Para los snobs quizá resulte ofensivo pero es la realidad.

Olvida tus apellidos españoles, eso no te hace más ni te quita lo criollo, no te hace más que aquel purépecha, mixe, otomí, por el contrario te hace menos porque eres una mezcla, ellos son de sangre pura y llevan las raíces del país en sus actos, su vestimenta, sus rasgos y costumbres, son el corazón de nuestro país y nos hemos dado a la tarea de mantenerlos en la sombra por vergüenza o exhibirlos como objetos exóticos.

Es deprimente ver que nuestros indígenas sean llevados al extranjero para montar un freak show, alimentando la idea de que todos en México así somos, unos "pobrecitos indios" que no sabemos nada. Los extranjeros que opinen lo que gusten, lo grave, lo indignante es que dentro del país naveguemos con esa bandera, que nos creamos mejores porque nacimos en las ciudades y entonces viene la mofa de la vestimenta, de su mal español, de sus rasgos peculiares. 

Despierta mexicano, los indígenas son tan humanos, tan inteligentes, tan valiosos como tú que tienes carrera, que te vistes de marca, la única diferencia entre ellos y nosotros es que traen cargando siglos de represión, de ser usados, esclavizados por quien se cree superior, que defienden sus costumbres y su idioma. 

Piensa mexicano que tiene más valor quien, a sabiendas de las burlas usa su ropa tradicional, no te creas superior porque tienes un estilo único o perteneces a una tribu urbana, deja de reírte de su vestimenta, sus peinados, ellos traen a México sobre sus cuerpos.

No te pido que los alabes, que te les pongas de rodillas, simplemente respeta, trátalos como tratarías a tus amigos, como a cualquier otro mexicano, no los veas como un objeto de adorno, son seres humanos que necesitan y merecen igualdad porque su sangre también la traes dentro, somos raza de bronce, defendamos lo nuestro y dejémonos de creer más que nadie, simplemente somos únicos, reconozcamos su valor social y procuremos que los nuestros hagan lo mismo. 

Ahora puedo decir que estoy orgullosa de este país, que quiero lo mío, que soy feliz con mis rasgos, el color de mi piel, mis raíces y soy feliz así, no me siento menos, ni más que nadie y extiendo mi reconocimiento a toda nuestra población indígena, prometiéndome jamás usar la palabra INDIO como ofensa, espero que puedas hacer lo mismo.

martes, 12 de noviembre de 2013

El día que muera.

Hay un punto extraño en la vida donde todos nos hacemos preguntas importantes que dejamos para después por miedo a lo que vendrá, las personas tememos la muerte, pero estamos tan asustados de vivir que postergamos los momentos valiosos de la vida. Vamos por ahí como autómatas con las mismas frases, la fórmula segura, el camino ya trazado.

Soy ordinaria, un ser humano normal con sueños, ilusiones, defectos, muchos defectos y un costal de virtudes para regalar y también me pregunto cosas de la vida que un día se esfumará. Dejo ahora por entendido que siempre hará falta tiempo, que las personas se van el el momento menos oportuno...o a menos eso se piensa. Tengo la firme creencia que nadie en esta vida vive por vivir y que nadie vive ni menos ni más de lo que le toca. 

Para mí no hay personas, hay lecciones que se aprenden o se dejan pasar, somos energía y eso vamos dejando en las vidas ajenas y yo quiero dejar esa huella el día que abandone esta tierra. Pienso en la muerte porque es parte de esta vida y quiero trabajar en ella antes de que llegue a mí. 

El día que me vaya de este mundo no quiero lamentaciones, disfrútenme mientras viva, dénme lo que me quieran dar y si quieren quererme, adelante. Sabré que mi existencia valió si ustedes me recuerdan, si les aporté algo para su propia vida, si los hice felices y los amé.

Quiero una fiesta en mi honor, un brindis por lo que fui, quiero ser un bello recuerdo, quiero tocar corazones y trascender, saber que me extrañarán pero que su vida seguirá sin mí. El día que mi cuerpo quede sin vida, permítanme dar vida con mis órganos, destácenme en nombre de la ciencia y despúes prendan fuego a la estructura que cargó mi espíritu, quiero ser polvo.

Reúnanse en Pie de la Cuesta, la primer playa que yo conocí y tírenme en el mar, dejen que el agua me lleve a donde la vida empezó, quiero ser de nuevo un cangrejo bello. Por favor no me entierren, no lo soportaría...

No quiero que se asusten, tengo ganas de vivir, amo vivir pero solo me prestaron el cuerpo un rato y nunca se sabe cuándo me lo pedirán de vuelta, el alma es mía y esa se las dejaré, esa vivirá con ustedes si la aceptan...prendan una veladora en mi honor, no lloren cuando me vaya porque yo quiero darles alegría...

viernes, 8 de noviembre de 2013

Abrazo

Que todo comience por un tierno, húmedo y lento beso, que sea un comunión de amor, de deseo, que el beso entibie el cuerpo, que las manos se muevan, temerosas de las formas nuevas pero seguras en el terreno tan anhelado.  Besar tu cuello, lamer tus orejas en cada rincón, oírte gemir, pedir más, pedirlo con voz tierna y entrecortada, sentir tu pecho ardiendo y confortarlo con caricias ruidosas, estrujarte, sentir tus manos de hombre en mi cuerpo deseoso. Bajar lentamente sobre tu cuerpo, morder tus muslos, chupar tus ingles y encontrarse de frente con eso que te hace varón. Verlo erguido, húmedo, besarlo con deseperación, succionar, morder, besar cada centímetro, cada pliegue. Que dé vida, que te den ganas de llevarlo dentro. Subir en tus piernas y dejar que entre despacio en mi cuerpo, recibirlo al ritmo de la pasión, mover frenética las caderas entre tus manos, que suban despacio y se encuentren con los senos deseosos de besos. Llevar mis labios a tu rostro, a tu cuello a tu pecho, poner mis dientes por el camino. Tenerte sobre mí, dentro de mí, descargando tu furia, dejándote llevar por los instintos, golpeando mi rostro, mis muslos y fundir todo en un abrazo dulce. Explotar juntos, gritar, aguantar la respiración, sentir la inundación entre las piernas. Prolongar el abrazo y empezar de nuevo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Historia que pesa.

Sábado por la mañana y la familia decide visitar el Museo Nacional de Historia al interior del Castillo de Chapultepec, ¿vas? a huevo, uno de tus lugares favoritos merece atención. La novedad más grande es que tu sobrino de 6 años quiere ir y tú estás dispuesta a mostrarle el mundo.

Disfrutas el viaje, te emocionas de ir por primera vez en auto sobre Reforma, de enseñarle el Ángel, La Diana, hasta el Metrobús a un ser que tiene poco en este mundo y que te ha enseñado tanto. Pareces tú la niña y él adulto.

Subes de su mano y echas "carreritas" mientras platicas con él y le haces prometer que te se tomará fotos contigo, recorres cada pasillo, cada salón, cada vitrina con las misma emoción de siempre, saludas a los relojes que no veías hace un rato, los vestidos, los baños, cada rincón, cada exposición mientras escuhas orgullosa: "mira, Benito Juárez" y lo ves curioso, vivaz inteligente, justo como fuiste a su edad.

Lo pierdes por un buen rato porque te desvías a otra sala y te encuentras de frente a un video conmemorativo del Bicentenario del Congreso y las imágenes te traen de vuelta a la realidad, a lo que es ahora tu país y lo que ha sido. Imágenes fijas de principios del siglo XX donde se muestra inmundicia, injusticia, hambre, tristeza, desigualdad e impotencia.

Ves los ojos de tus paisanos de otra época y reconoces la mirada de la pobreza, de querer gritar a través del papel que todos somos iguales, que merecemos lo mismo, pero solo ves burgueses con ojos de desprecio y piensas seriamente en que todo eso fue antes del PRI, que así pintaba desde la época prehispánica, que todo lo plasmado es una bofetada de realismo con la que no quieres ni puedes lidiar.

Se te hace difícil aceptar que tu país esté plagado de gente dejada, no te cabe en la cabeza que con quien convives a diario y que lucha, que hace el bien se deje vencer por una clase que tiene pocos, te viene a la mente un montón de cangrejos tricolores y todo eso te provoca perder la esperanza por un momento.

Después de limpiar tus lágrimas y reencontrarte con esa carita, esa vocecita mal puesta, te das cuenta de algo: la historia no se cambia, pero el futuro sí y te dan ganas de seguir luchando por un México mejor para él, de hacerlo un buen ciudadano, de ser tú un buen ciudadano y conservar sus ilusiones intactas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

De Laura Bozzo y cosas peores.

Importante anuncio para este honorable auditorio: Este año la televisora más grande y poderosa del país ha comenzado su Teletón en septiembre. Sí, ese patético desfile de lástimas con la finalidad de ayudar a las empresas trasnacionales a evadir impuestos, valiéndose de los sectores más desprotegidos y vulnerables de la sociedad. 

Disculpen, pequeña confusión, pero es que de un par de semanas a la fecha se ha presentado una larguísima campaña de "ayuda" a todos nuestros hermanos afectados por los desastres que han dejado miles de damnificados y un número nutrido de desaparecidos y muertos. En esta ocasión el movimiento comandando por la tristemente célebre conductora Laura Bozzo.

La estrategia para llamar la atención del público es la misma que se ha utilizado en Televisa desde hace un par de años: encontrar a la gente más fea, la más jodida, los chimuelos, los enfermos y hacer de ellos un freak show, poniéndoles reflectores para causar lástima, terror, empatía o como lo quieran llamar. Todo esto, por su puesto innecesario y ahora fuera de todo límite con el ya conocido toque de la conductora peruana que ahora se dice mexicana y ostenta títulos que no demuestra tener.

La "señorita Laura" como es reconocida en México parece desconocer un par de cosas de esta bella patria: la primera de ellas es que el pueblo mexicano se ha caracterizado desde siempre por ser solidario, por unirse por las causas, solo necesita un pequeño empujón y la ayuda viene hasta de los que menos tienen, la segunda es que, si bien  los mexicanos tenemos fama de reírnos de nosotros mismos, también sabemos tomar los asuntos con seriedad y unirnos de corazón con los demás, sentir en verdad las causas por las que se lucha.

Al desconocer estas dos grandes verdades, Grupo Televisa y Laura Bozzo han montado un circo abusando de la manera más grotesca y vulnerando los derechos de quienes fueron víctimas. Increíblemente y en un tiempo récord, sacaron del Zócalo Capitalino el campamento de la CNTE y colocaron estructuras para hacer un centro de acopio, hicieron cuentas de banco, páginas electrónicas y saturaron sus espacios televisivos con mensajes de "ayuda" haciendo parecer un transmisión monotemática.

Si los espacios televisivos realmente fueran aprovechados para lo que son, para difundir y apoyar a la sociedad haciendo servicios de búsqueda de personas, reclutando voluntarios, apoyando con servicios funerarios y otras trantas acciones, me pondría de pie ante tan noble labor, pero recordemos que es Televisa, El Rey Mierdas de las televisoras, los que todo lo que tocan lo hacen peor, los que están hermanados con el PRI y que llevaron a fuerza de popularidad a ganar la Presidencia a un candidato con serias deficiencias.

Aunado a ese reino de terror ahora se han servido de su "conductora estelar" para ponerle sal y pimienta a algo que no lo necesita, porque la desgracia no necesita sazón, no necesita violines de fondo y el verdadero altruismo no se grita a los cuatro vientos, la ayuda debe ser anónima, de corazón y no ser un pretexto para "quedar bien", sin embargo en este afán de demostrar al mundo su bondad y buen corazón, Laura Bozzo solo ha quedado como la gran estúpida que siempre ha sido.

Basta con navegar por Youtube para descubrir el gran circo que han montado, videos numerosos donde se nota la cara de asco de la señora al tener que convivir con los damnificados, cómo los ignora, cómo los mira hacia abajo y se concentra en sus cámaras, todo para llevar las cápsulas a su de por sí vacío y patético talk show. La respuesta, por desgracia, miles de amas de casa conmovidas hasta las lágrimas que no mueven un dedo y solo comentan en la sobremesa:"pobrecitos"

¿Pobrecitos? No mi estimado auditorio, a la gente no se le tiene lástima, a la gente se le ayuda, se le mandan mensajes de apoyo, se dona para ellos, pero parece que la señora Bozzo y toda su producción no lo entienden así, para ellos es una oportunidad de subir ratings, de mostrar los "valores" de Fundación Televisa.

Para rematar al ya demolido altruismo, en días pasados quedó al descubierto gracias a colaboradores de algunos medios que el Gobierno del Estado de México está usando sus recursos materiales para favorecer a la señora Bozzo y sus montajes. ¿En serio? Después de Peña Nieto se gan descarado bastante. Todo este circo quedó develado durante el noticiero de la prestigiada periodista Carmen Aristegui, quien, como profesional solo puso las cartas sobre la mesa.

Demostrando su amplia ignorancia y poco carácter la señora Bozzo respondió como fiera embravecida, gritando como animal herido y se atrevió a llamar "mentirosa" a Aristegui, cuando, los mexicanos sabemos de sobra que si hay alguien quien dice la verdad es ella, que por eso Televisa la tiene en la mira, porque no se vende, porque sí trabaja por la justicia y la verdad.

Sin embargo público querido, eso pasa cuando nuestras preferencias hacia los extranjeros nos ganan la batalla y de repente tenemos a un montón de argentinos, venezolanos, italianos y de todas las naciones creyéndose mexicanos sin demostrar el mínimo respeto por nuestra gente, ahí tienen a Tiziano Ferro de ejemplo.

La situación evidentemente duele, lastima, porque si bien hay varios estados en desgracia, el caso de Guerrero es serio y quiero suponer que no es solo a mi a quien le duele ver destruido el puerto de Acapulco, ese lugar que nos ha regalado romance, atardeceres de ensueño, que fue nuestra primer playa, en donde la gente se te entrega, te comparte lo poco que tiene. Hiere verlos así, pero más lastima ver cómo una extranjera viene y los humilla en televisión nacional.

De verdad señora Bozzo no hay necesidad, no queremos saber lo que está investigando, no queremos que nos enseñe a los peores casos, que nos provoque más asco del que ya tenemos, si va a ayudar, ayude, adelante, nadie se lo quita, pero no vulnere a mi pueblo, sí MI PUEBLO, porque yo sí nací en esta tierra, a mi sí me enseñaron historia y a mi sí me duele mi gente.

Por fortuna, ante las provocaciones de Laura, la señora Aristegui respondió a su estilo: elegante, diplomático, audaz. Porque aquí se buscaba guerra verbal,morbo y la periodista supo situar en su lugar a quien se cree serlo, porque sí público, Aristegui sí estudió la carrera periodística y ha demostrado en cada opinión lo que es ser un periodista.

Viendo toda esta situación que esperemos no se haga más grande, solo tengo algo que pedirles amable auditorio, mis queridos lectores: ayuden, donen, oren por nuestros hermanos y elijan mejor lo ven en televisión, no fomenten que se humille a nuestra gente, infórmense en las redes, no caigan el en juego, no vayan al circo que hizo Televisa porque así como ahora nuestros paisanos sufren, quizá un día nosotros estemos ahí y creo, supongo sería desagradable ver a quienes queremos exhibidos en cadena nacional con un puesto de dulces o un "carrito sanduichero" DESPIERTA MÉXICO, TIENES LA TELEVISIÓN QUE PERMITES.



miércoles, 10 de julio de 2013

La vida es circo.

Empezaré pidiendo una disculpa a los defensores de los derechos animales porque voy a enaltecer la labor del circo común y corriente. También estoy en contra de "domar" fieras y maltratar lo que la naturaleza nos dio, pero, hoy día, ése no es el tema.

Cuando escuché la temidas palabras "vamos al circo" mi primera reaación fue de rechazo total y apliqué mi ya conocida burla para suavizar los miedos diciendo: "si me quieren conocer que vengan a mi casa" (remate de platillo) porque el circo me trae agrios recuerdos de la infancia, época en la que mi padre me llevaba a éstos eventos, pero llegué con la mente abierta y dispuesta al asombro.

Con las primeras suertes de malabaristas surgieron las dudas ¿de dónde coño salen? ¿gimnastas fracasados? ¿hacen casting? ¿cómo saben que tienen x o y habilidad? ¿a qué hora ensayan? ¿y si se caen? Y así con el alma en un hilo ves pasar los actos hasta que caes en algunos veintes: el circo estaba lleno de niños, sí, esos fenómenos que ahora se la pasan en las tablets y videojuegos estaban en una sana y familiar diversión y ¿qué creen? igualitos de emocionados, ilusionados y sorprendidos que yo cuando tenía su edad. Lo que lleva a pensar: ¿en serio la sociedad ha cambiado, está tan podrida? porque los niños son iguales que hace 50 años, son niños carajo, y van a ser lo que los adultos les enseñemos.

Mientras los artistas hacían todo en la pista yo pensaba, pensaba en la bella pero cruel vida del espectáculo, porque es sufirmiento, es esfuerzo, es sacrificio de la estabilidad, andar acá y allá y vivir en un remolque, no tener privacidad y arriesgar la vida misma, pero entonces escuchas los sonidos del aplauso, las risas de los niños, de los adultos y todo tiene sentido de nuevo. Añoré mis épocas de teatro y me dije: "porqué no", me inspiré para regresar a perseguir esos anhelos.

Cuando la función estaba a punto de terminar vino el acto que me dio el impulso para escribir ésto, una familia de equilibristas sale a escena, desde el padre bien entrado en los 40, hasta una pequeña de no más de 4 años que sube a 5 ó 6 metros de altura por un tubo recargado en el pecho del padre y mientras vives la tensión empiezas a pensar en la paternidad responsable o irresponsable ¿es cruel obligarla a la vida del circo o es labrar una carrera? ¿son esos artistas pésimos padres por hacer eso con ellas? ¿qué mentalidad tiene el artista de circo? Pero al contener la respiración y rezar porque no se caiga, reflexionas la importancia de algo que esta sociedad egoísta está olvidando: trabajo en equipo, dar la vida por el otro hacer bien tu chamba para que salga todo como debe salir.

Quizá sea por la ahora baja asistencia a los circos y el recortar gastos, pero el personal artístico y técnico le juega a ser todólogo, porque en un instante me recibía un bien formado hombrecillo el boleto y media hora después se jugaba el pellejo en la cuerda floja; los equilibristas venden papas y refrescos, los domadores son payasos y venden narices luminosas. Con todo ocurriendo al mismo tiempo me pregunté si deberíamos adoptar la filosofía circense de ayuda mutua, de humildad, de trabajo en equipo, porque aquellos tiempos de las divas trapecistas están quedando atrás en el circo común.

Nos hace falta darnos cuenta que la vida es un circo, que se trata de reír, que lo que importa es el aplauso, la vida es un acto, es poner el todo por el todo, apostar la vida misma por una sonrisa y darse cuenta que, en este mundo caótico todavía puedes meterte 2 horas bajo una carpa y olvidar la desgracia que hay afuera, ojalá haya circo para rato.


lunes, 1 de julio de 2013

MI AMIGA LA GORDA

"Gorda" es una palabra que he escuchado desde que recuerdo y no culparé a quienes me la hayan dicho porque es la descripción de lo que soy y para sufrir menos y sentir menos la he hecho mi amiga, les puede parecer irónico, quizá ridículo y hasta una mentira, pero así es.

Mi amistad con ella comenzó en mi pubertad y fue siendo cada vez más afianzada hasta éstos momentos que ella era mi todo, pero hoy estoy más que decidida a dejarla para siempre. Sé que ha sido buena conmigo pero tendré que traicionarla y buscar en otros horizontes.

No hay mejor amiga que ella porque me ha salvado de caer en manos de muchos patanes que nos despreciaron y después quisieron regresar arrepentidos, me hizo replantearme la idea de vivir en pareja para evitar incomodidades y me ha dado una plena garantía de la sinceridad de mis amigos, familiares y conocidos: todos ellos nos aceptan a las dos sin pedir nada a cambio, nos aman por lo que somos y no nos critican.

No puedo negar las vergüenzas que me ha hecho pasar, pero tampoco pondré en duda su entrega conmigo, porque ha estado ahí siempre, en las buenas, las malas y las peores, no me abandona ni duda de mi y su constante insistencia me ha salvado de embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y otros monstruos para ayudarme a enfocar la atención en mis metas y gracias a ella ahora estoy a mitad de camino de lo que quiero ser.

Ella me pone los pies en la tierra y ha logrado que le encuentre sentido a mi vida, una vez la abandoné por un corto período y fui totalmente infeliz porque le extrañé, porque por dentro ella nunca se fue y sólo hubo un cuerpo ajeno usurpando su lugar y volvió con más fuerza que nunca, pero hoy le voy a decir adiós porque se ha vuelto posesiva y fatal, es celosa de mi entorno y no la voy a soportar un día más.

Comenzó a darme fuertes dolores de huesos, problemas para respirar y me impide realizar bien una de las pasiones de mi vida que es el baile y por eso la voy a abandonar, no será fácil porque me he hecho dependiente de ella, se volvió mi identidad, mi otro yo, pero su reinado de terror se acabó.

Muchos me aconsejaron que la dejara, que no me hacía bien, pero no quise escuchar y ahora pago las consecuencias, toqué fondo por ella y por eso la quiero lejos de mi vida, no quiero verla, no quiero que siga llenando un espacio que no le pertenece, habrá que exorcizarla, que luchar día a día para eliminarla porque ya no me deja ser, no me deja vivir en paz y me tiene atada, observando cómo pasa la vida.

Voy a necesitar mucho apoyo porque han sido más de 15 años a su lado, ha sido una vida de estigma, de estar apartadas de vivir a la sombra, pero se acabó...por salud mental y corporal hoy dejaré a mi amiga la gorda.

lunes, 8 de abril de 2013

Cambios...

Graciosos son los cambios, porque todos los necesitamos y nadie los aprecia, porque son la única constante en la vida.
 
Hoy, hoy decidí cambiar, mejorar, dar lo más que pueda y perder a la estúpida que me hacía la vida imposible, sí, era yo la que aplaza, la que pone pretextos, la que se queja todo el día y se revuelca en su propia miseria.
 
No culparé a nadie más que a mi, porque dejé que la hiedra de la negatividad invadiera mi jardín y encontré la justificación en mi pasado. Gracias Freud, ahora puedes besar mi trasero porque tú y tu psicoanálisis ya han hecho bastante daño. Pobre de mi padre, debe estar que se lo carga el payaso, yo culpándolo y él sin poderse defender.
 
He perdido tanto por mi estupidez que hasta mi propia estupidez se burla de mi y se niega a decir que me conoce. Desdichada, todos la ponen de pretexto.
 
Pido una disculpa pública a la brujería, el satanismo y anexas, por pensar que mi mala racha era producto de sus finos trabajos, lo siento Madame Sassu, Jorge Flores y brujas de mercado por haberlos ofendido.
 
Pero más perdón pido a ustedes, mis amigos, mi familia, porque he sido una basura 24/7 durante los últimos 25 años...pero no es tarde, como dijera la mera Leona Dormida: "hoy voy a cambiar"