domingo, 29 de septiembre de 2013

Historia que pesa.

Sábado por la mañana y la familia decide visitar el Museo Nacional de Historia al interior del Castillo de Chapultepec, ¿vas? a huevo, uno de tus lugares favoritos merece atención. La novedad más grande es que tu sobrino de 6 años quiere ir y tú estás dispuesta a mostrarle el mundo.

Disfrutas el viaje, te emocionas de ir por primera vez en auto sobre Reforma, de enseñarle el Ángel, La Diana, hasta el Metrobús a un ser que tiene poco en este mundo y que te ha enseñado tanto. Pareces tú la niña y él adulto.

Subes de su mano y echas "carreritas" mientras platicas con él y le haces prometer que te se tomará fotos contigo, recorres cada pasillo, cada salón, cada vitrina con las misma emoción de siempre, saludas a los relojes que no veías hace un rato, los vestidos, los baños, cada rincón, cada exposición mientras escuhas orgullosa: "mira, Benito Juárez" y lo ves curioso, vivaz inteligente, justo como fuiste a su edad.

Lo pierdes por un buen rato porque te desvías a otra sala y te encuentras de frente a un video conmemorativo del Bicentenario del Congreso y las imágenes te traen de vuelta a la realidad, a lo que es ahora tu país y lo que ha sido. Imágenes fijas de principios del siglo XX donde se muestra inmundicia, injusticia, hambre, tristeza, desigualdad e impotencia.

Ves los ojos de tus paisanos de otra época y reconoces la mirada de la pobreza, de querer gritar a través del papel que todos somos iguales, que merecemos lo mismo, pero solo ves burgueses con ojos de desprecio y piensas seriamente en que todo eso fue antes del PRI, que así pintaba desde la época prehispánica, que todo lo plasmado es una bofetada de realismo con la que no quieres ni puedes lidiar.

Se te hace difícil aceptar que tu país esté plagado de gente dejada, no te cabe en la cabeza que con quien convives a diario y que lucha, que hace el bien se deje vencer por una clase que tiene pocos, te viene a la mente un montón de cangrejos tricolores y todo eso te provoca perder la esperanza por un momento.

Después de limpiar tus lágrimas y reencontrarte con esa carita, esa vocecita mal puesta, te das cuenta de algo: la historia no se cambia, pero el futuro sí y te dan ganas de seguir luchando por un México mejor para él, de hacerlo un buen ciudadano, de ser tú un buen ciudadano y conservar sus ilusiones intactas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

De Laura Bozzo y cosas peores.

Importante anuncio para este honorable auditorio: Este año la televisora más grande y poderosa del país ha comenzado su Teletón en septiembre. Sí, ese patético desfile de lástimas con la finalidad de ayudar a las empresas trasnacionales a evadir impuestos, valiéndose de los sectores más desprotegidos y vulnerables de la sociedad. 

Disculpen, pequeña confusión, pero es que de un par de semanas a la fecha se ha presentado una larguísima campaña de "ayuda" a todos nuestros hermanos afectados por los desastres que han dejado miles de damnificados y un número nutrido de desaparecidos y muertos. En esta ocasión el movimiento comandando por la tristemente célebre conductora Laura Bozzo.

La estrategia para llamar la atención del público es la misma que se ha utilizado en Televisa desde hace un par de años: encontrar a la gente más fea, la más jodida, los chimuelos, los enfermos y hacer de ellos un freak show, poniéndoles reflectores para causar lástima, terror, empatía o como lo quieran llamar. Todo esto, por su puesto innecesario y ahora fuera de todo límite con el ya conocido toque de la conductora peruana que ahora se dice mexicana y ostenta títulos que no demuestra tener.

La "señorita Laura" como es reconocida en México parece desconocer un par de cosas de esta bella patria: la primera de ellas es que el pueblo mexicano se ha caracterizado desde siempre por ser solidario, por unirse por las causas, solo necesita un pequeño empujón y la ayuda viene hasta de los que menos tienen, la segunda es que, si bien  los mexicanos tenemos fama de reírnos de nosotros mismos, también sabemos tomar los asuntos con seriedad y unirnos de corazón con los demás, sentir en verdad las causas por las que se lucha.

Al desconocer estas dos grandes verdades, Grupo Televisa y Laura Bozzo han montado un circo abusando de la manera más grotesca y vulnerando los derechos de quienes fueron víctimas. Increíblemente y en un tiempo récord, sacaron del Zócalo Capitalino el campamento de la CNTE y colocaron estructuras para hacer un centro de acopio, hicieron cuentas de banco, páginas electrónicas y saturaron sus espacios televisivos con mensajes de "ayuda" haciendo parecer un transmisión monotemática.

Si los espacios televisivos realmente fueran aprovechados para lo que son, para difundir y apoyar a la sociedad haciendo servicios de búsqueda de personas, reclutando voluntarios, apoyando con servicios funerarios y otras trantas acciones, me pondría de pie ante tan noble labor, pero recordemos que es Televisa, El Rey Mierdas de las televisoras, los que todo lo que tocan lo hacen peor, los que están hermanados con el PRI y que llevaron a fuerza de popularidad a ganar la Presidencia a un candidato con serias deficiencias.

Aunado a ese reino de terror ahora se han servido de su "conductora estelar" para ponerle sal y pimienta a algo que no lo necesita, porque la desgracia no necesita sazón, no necesita violines de fondo y el verdadero altruismo no se grita a los cuatro vientos, la ayuda debe ser anónima, de corazón y no ser un pretexto para "quedar bien", sin embargo en este afán de demostrar al mundo su bondad y buen corazón, Laura Bozzo solo ha quedado como la gran estúpida que siempre ha sido.

Basta con navegar por Youtube para descubrir el gran circo que han montado, videos numerosos donde se nota la cara de asco de la señora al tener que convivir con los damnificados, cómo los ignora, cómo los mira hacia abajo y se concentra en sus cámaras, todo para llevar las cápsulas a su de por sí vacío y patético talk show. La respuesta, por desgracia, miles de amas de casa conmovidas hasta las lágrimas que no mueven un dedo y solo comentan en la sobremesa:"pobrecitos"

¿Pobrecitos? No mi estimado auditorio, a la gente no se le tiene lástima, a la gente se le ayuda, se le mandan mensajes de apoyo, se dona para ellos, pero parece que la señora Bozzo y toda su producción no lo entienden así, para ellos es una oportunidad de subir ratings, de mostrar los "valores" de Fundación Televisa.

Para rematar al ya demolido altruismo, en días pasados quedó al descubierto gracias a colaboradores de algunos medios que el Gobierno del Estado de México está usando sus recursos materiales para favorecer a la señora Bozzo y sus montajes. ¿En serio? Después de Peña Nieto se gan descarado bastante. Todo este circo quedó develado durante el noticiero de la prestigiada periodista Carmen Aristegui, quien, como profesional solo puso las cartas sobre la mesa.

Demostrando su amplia ignorancia y poco carácter la señora Bozzo respondió como fiera embravecida, gritando como animal herido y se atrevió a llamar "mentirosa" a Aristegui, cuando, los mexicanos sabemos de sobra que si hay alguien quien dice la verdad es ella, que por eso Televisa la tiene en la mira, porque no se vende, porque sí trabaja por la justicia y la verdad.

Sin embargo público querido, eso pasa cuando nuestras preferencias hacia los extranjeros nos ganan la batalla y de repente tenemos a un montón de argentinos, venezolanos, italianos y de todas las naciones creyéndose mexicanos sin demostrar el mínimo respeto por nuestra gente, ahí tienen a Tiziano Ferro de ejemplo.

La situación evidentemente duele, lastima, porque si bien hay varios estados en desgracia, el caso de Guerrero es serio y quiero suponer que no es solo a mi a quien le duele ver destruido el puerto de Acapulco, ese lugar que nos ha regalado romance, atardeceres de ensueño, que fue nuestra primer playa, en donde la gente se te entrega, te comparte lo poco que tiene. Hiere verlos así, pero más lastima ver cómo una extranjera viene y los humilla en televisión nacional.

De verdad señora Bozzo no hay necesidad, no queremos saber lo que está investigando, no queremos que nos enseñe a los peores casos, que nos provoque más asco del que ya tenemos, si va a ayudar, ayude, adelante, nadie se lo quita, pero no vulnere a mi pueblo, sí MI PUEBLO, porque yo sí nací en esta tierra, a mi sí me enseñaron historia y a mi sí me duele mi gente.

Por fortuna, ante las provocaciones de Laura, la señora Aristegui respondió a su estilo: elegante, diplomático, audaz. Porque aquí se buscaba guerra verbal,morbo y la periodista supo situar en su lugar a quien se cree serlo, porque sí público, Aristegui sí estudió la carrera periodística y ha demostrado en cada opinión lo que es ser un periodista.

Viendo toda esta situación que esperemos no se haga más grande, solo tengo algo que pedirles amable auditorio, mis queridos lectores: ayuden, donen, oren por nuestros hermanos y elijan mejor lo ven en televisión, no fomenten que se humille a nuestra gente, infórmense en las redes, no caigan el en juego, no vayan al circo que hizo Televisa porque así como ahora nuestros paisanos sufren, quizá un día nosotros estemos ahí y creo, supongo sería desagradable ver a quienes queremos exhibidos en cadena nacional con un puesto de dulces o un "carrito sanduichero" DESPIERTA MÉXICO, TIENES LA TELEVISIÓN QUE PERMITES.