martes, 12 de noviembre de 2013

El día que muera.

Hay un punto extraño en la vida donde todos nos hacemos preguntas importantes que dejamos para después por miedo a lo que vendrá, las personas tememos la muerte, pero estamos tan asustados de vivir que postergamos los momentos valiosos de la vida. Vamos por ahí como autómatas con las mismas frases, la fórmula segura, el camino ya trazado.

Soy ordinaria, un ser humano normal con sueños, ilusiones, defectos, muchos defectos y un costal de virtudes para regalar y también me pregunto cosas de la vida que un día se esfumará. Dejo ahora por entendido que siempre hará falta tiempo, que las personas se van el el momento menos oportuno...o a menos eso se piensa. Tengo la firme creencia que nadie en esta vida vive por vivir y que nadie vive ni menos ni más de lo que le toca. 

Para mí no hay personas, hay lecciones que se aprenden o se dejan pasar, somos energía y eso vamos dejando en las vidas ajenas y yo quiero dejar esa huella el día que abandone esta tierra. Pienso en la muerte porque es parte de esta vida y quiero trabajar en ella antes de que llegue a mí. 

El día que me vaya de este mundo no quiero lamentaciones, disfrútenme mientras viva, dénme lo que me quieran dar y si quieren quererme, adelante. Sabré que mi existencia valió si ustedes me recuerdan, si les aporté algo para su propia vida, si los hice felices y los amé.

Quiero una fiesta en mi honor, un brindis por lo que fui, quiero ser un bello recuerdo, quiero tocar corazones y trascender, saber que me extrañarán pero que su vida seguirá sin mí. El día que mi cuerpo quede sin vida, permítanme dar vida con mis órganos, destácenme en nombre de la ciencia y despúes prendan fuego a la estructura que cargó mi espíritu, quiero ser polvo.

Reúnanse en Pie de la Cuesta, la primer playa que yo conocí y tírenme en el mar, dejen que el agua me lleve a donde la vida empezó, quiero ser de nuevo un cangrejo bello. Por favor no me entierren, no lo soportaría...

No quiero que se asusten, tengo ganas de vivir, amo vivir pero solo me prestaron el cuerpo un rato y nunca se sabe cuándo me lo pedirán de vuelta, el alma es mía y esa se las dejaré, esa vivirá con ustedes si la aceptan...prendan una veladora en mi honor, no lloren cuando me vaya porque yo quiero darles alegría...

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