viernes, 3 de octubre de 2014

La política daña seriamente la salud

En este país ya no se puede decir "complot" sin imaginar la palabra dicha con acento tabasqueño, ya no se puede decir "sospecha" porque se convierte en sospechosismo, "copetes" ya tiene otra connotación de 2006 para acá y "presidente" ya se hizo presichente.

La política perjudica seriamente la salud y cuando uno la mezcla con algo de periodismo, psicología, sarcasmo y personalidad múltiple ¡boom! nos explota en la jeta la realidad de México que nos hace repetir:"No es lo malo la política, sino los políticos".

Pero también los enfermos nos indignamos con la realidad, esa que nos enseña que "de repente" los estudiantes son escuchados por el secretario de Gobierno, quien claramente está trazando su camino a 2018 y lleva el pliego petitorio del IPN ante el Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda, perdón al H. Presidente y su Gabinete.

También los enfermos vemos que Eruviel Ávila también compite con Osorio Chong en el camino a la Presidencia y ha comenzado con triquiñuelas como hacer su Tercer Informe de Gobierno al estilo Espacio de Grupo Televisa. ¿Cuándo habíase visto a semejante político ridículo dando su Informe parado sobre un punto rojo para grabar un DVD repartido en escuelas del Estado de México?.

Los enfermos nos damos cuenta de que Manuel Velasco, gobernador de Chiapas se perfila a Los Pinos con las mismas tretas que llegó Peña Nieto: se ha hecho pareja —casi esposo— de una "honorable" soltera de la televisora más grande (y puerca) de México y claro, es guapo, guapo y copetudo.

Aunque aislados del mundo, los enfermos no podemos olvidar las promesas de campaña no cumplidas y no podemos dejar pasar que "en un ejemplo de madurez política" ahora el Senado y la Cámara de Diputados son presididos por el PRD, aunque el PRD hace muchos millones de extorsión, digo, muchos años que dejó ser izquierda y oposición.

Y no crean, también nos acordamos de Andrés Manuel y de Morena (o lo que es lo mismo, el capricho del Dictador) que empezó con buenas intenciones, pero en el camino se nos confundió y ahora es de todos los partidos el peor. Y qué decir del pobrecito Peje, quien cayó de gracia de las televisoras y ahora lo han relegado y como dicen en mi pueblo:"Santo que no es visto, no es adorado".

Repito: "No es lo malo la política, sino los políticos" y el remedio se llama ni más ni menos que EDUCACIÓN porque nuestros políticos son todo menos estudiantes de Ciencias Políticas, hacen de todo menos política y nos tratan como todo, excepto como ciudadanos y seres pensantes.

Podría indignarme con ellos y culparlos de mis enfermedades, pero mejor me quedo con la idea de que gracias a sus trinquetes podríamos hacer un doctorado en "Política" y ser ejemplo para el mundo.

Me enojaría con ustedes por no pensar su voto y permitir que nos vean la cara, pero no haré corajes, mejor me pondré a pensar que solo soy una enferma y no merezco su atención.